lunes, 14 de marzo de 2011

Los pavos de Aranjuez

En la Casa del Labrador, en Aranjuez, viven en libertad unos pavos reales que cuando quieren posar son unos actores impresionantes.

Fue Alejandro Magno quien se trajo algunas parejas de las Indias. Dicen que allí servía de montura al dios de la guerra (Skanda); pero en el islam lo asocian con el jefe supremo de los demonios (Iblís).
Los antiguos griegos decían que fue Hera la que, cuando se enteró de la muerte de Argos, puso sus 100 ojos en el plumaje del pavo real.
Sea como sea, parece que siempre ha llamado la atención del hombre porque se encuentra en multitud de monumentos antiguos.
Lo más curioso es la creencia que tienen en la India que cuando el pavo real despliega su imponente penacho es señal de lluvia inminente.

Pues realmente después de fotografiar a éste Pavo Cristatus llovió.