viernes, 28 de octubre de 2011

El Rapto de las Sabinas. Paragone.

La historia de los pueblos está repleta de terribles mitologías como esa en que los romanos trampean a los sabinos y raptan a sus mujeres. Lo curioso es que ellas deciden quedarse en Roma a cambio de no tener más obligación que el telar. Por si fuera poco, cuando los sabinos vuelven al rescate resulta que ellas intervien y todo acaba con un gran banquete. ¡Qué leyenda tan estúpida!

A lo que iba, paragone (en italiano "comparación") es una competición de las artes, en el renacimiento, mediante la que se pretendía dilucidar cuál era la primera entre las artes visuales.

Esta escultura, con más de 4 metros, ambienta la Piazza della Signoria (en Florencia) y la realizó Giambologna como argumento de técnica para demostrar que el movimiento en la escultura es superior a la pintura. Yo no me pronuncio en el paragone, pero esta escultura sí que tiene infinitos puntos de vista y un movimiento impresionante.