sábado, 6 de agosto de 2011

El colillero

Que yo recuerde he fumado desde siempre, vaya eso por delante, pero me alegra reconocer que ya no tengo la necesidad de fumar.
El caso es que una señora estaba mirando con muy mala cara a un fumador y éste le increpó: "Señora, si quiere aire limpio márchese a un bar".
El punto es que los espacios públicos están infectados de colillas porque nuestro gobierno, tan progre como es, prohibió fumar en los bares y ahora nos encontramos las entradas a cualquier local público alfombradas de colillas. Como se puede ver, el resultado de todo ello es que los nuevos perjudicados son los gorriones.