domingo, 18 de septiembre de 2011

Gigantes contra el viento

Moler el grano en zonas próximas a los ríos era cosa bien conocida y fácil con el empleo de los molinos de agua. Pero lejos de allí había que triturar el grano con molinos de mano. Se tuvo que esperar hasta el siglo XVI cuando, en el regreso, los últimos cruzados traen consiguo la nueva construcción de molinos que empleaban la fuerza del viento.

En la Crestería Manchega de Consuegra se conservan doce molinos; alguno con toda la maquinaria.