domingo, 22 de marzo de 2015

¡Pobre flor!



¡Pobre flor! ¡Qué mal naciste!
¡Qué fatal que fue tu suerte!
Al primer paso que diste
tropezaste con la muerte.

Cortarte es cosa triste,
Arrancarte cosa fuerte;
mas, dejarte con la vida
sería quedarte con la muerte.

Ojo, que este poema, de mi pluma no salió. Hay quién lo atribuye a Miguel Hernández; otros dicen que, con ese desparpajo, tiene que ser de Francisco de Quevedo. Otra cosa, que además tiene mil variaciones. Hace ya cuarenta años que a mí me lo transmitieron así, y decían que era de Gustavo Adolfo Bécquer.