martes, 1 de noviembre de 2011

Pisa

El personal de finales del siglo XVI sabía que los cuerpos más pesados caen más de prisa que los livianos; al fin y al cabo Aristóteles dijo que así eran las cosas. Pero no temas que no hablaré del Principio de Equivalencia por mucho que la leyenda sitúe a Galileo Galilei arrojando bolas con distintas masas desde lo alto de la torre de Pisa. Pero es bueno recordar que no siempre hay que fiarse de las apariencias ni dar por bueno algo por el único echo de que ya lo hayan pensado los demás (aunque tengan autoridad). Aristóteles estaba equivocado y Galileo demostró que todos los cuerpos caen con la misma aceleración.