lunes, 25 de junio de 2012

Ahínco

La tenacidad, afán y esfuerzo que pone esta higuera para sobrevivir sólo es igualable al de aquella otra que se instaló en el tejado de mi casa. Pero ésta tiene mejor suerte; aunque tiene menos terreno, y más duro, cuenta con el apoyo de los cuidadores del Jardín del Príncipe de Aranjuez.
Lo que me maravilla son las estrategias de supervivencia de algunas plantas. Las hay que se adaptan a casi todo (agua, forma, tamaño, ciclo ...). Pero la de mi tejado no logró adaptarse al herbicida que le regalé (y ahora dirás que soy un arboricida, pero nada más lejos de la realidad).