viernes, 7 de diciembre de 2012

La vía desde un carro-motor

Hace unos días tuve la oportunidad de recorrer en carro-motor las vías de Zipaquirá-La Caro-Sesquile.

Alguien diría: Quizás no sea seguro.

Bueno, el viaje en carro-motor (próximo a dresina, que diríamos en España) cumple lo más importante: tienes asegurado que no circulan más vehículos en el tramo de vía; tiene pasadas revisiones periódicas; y estás en las expertas manos de su maquinista y su ayudante. Por contra, imagina que viajas en motomesa o motogarrucha, ¡ya te diría yo lo que es seguro!.
El miedo lo sientes por los vecinos. Pasas tan cerca de niños y de mayores que el corazón se te sale de pensar que ese cacharro no sea capaz de parar en caso de emergencia.





Para evitar ese miedo (y otras reclamaciones), en España, mis amigos de ADIF, te obligan ( si quieres poder cruzar el cerramiento) entre otras cosas a superar un curso de casi 3 meses de duración (y 3.500 €) que además para mayor escarnio sólo sirve por 3 años. ¡Ya te digo! ¿dónde está la cordura?.